Revista La Pluma (1920).
Fundada en Madrid en junio de 1920 por Manuel Azaña y su cuñado Cipriano de Rivas Cherif, La Pluma se consolidó como una de las revistas literarias más influyentes del periodo de entreguerras en España. Más que un simple boletín cultural, fue un refugio para el pensamiento liberal y la vanguardia intelectual, sirviendo de puente entre la Generación del 98 y la del 27.
Antonio Machado encontró en sus páginas un espacio idóneo para su madurez literaria. El poeta sevillano fue un colaborador asiduo y fundamental, aportando textos que trascendían la mera lírica. En La Pluma vieron la luz algunos de sus poemas más reflexivos, así como prosas esenciales que prefiguraban a sus apócrifos, Abel Martín y Juan de Mairena.