Lugares

 Instituto Santísima Trinidad
 Escultura de Antonio Machado
 Nuevo Casino
 Vivienda de la calle Gaspar Becerra

 Palacio de Jabalquinto
Santa Iglesia Catedral
 Paseo Antonio Machado

 Instituto Santísima Trinidad

Antonio Machado llega a Baeza en 1912 para ocupar la vacante de francés del instituto Santísima Trinidad. En este centro ocupó una de las aulas del Patio Renacentista, perteneciente a la que fuera antigua Universidad, situada junto al Paraninfo, una magnifica estancia de planta cuadrada, con gradería de madera y artesonado de par y nudillos con tirantes. El aula de Machado se ha convertido en un pequeño museo que alberga distinta documentación académica y administrativa del poeta-profesor durante su estancia en el Instituto, así como el mobiliario y la ambientación.

 Escultura de Antonio Machado

Obra del escultor Antonio Pérez Almahano, esta representación del poeta sentado leyendo en un banco está instalada desde 2009 en la céntrica calle San Pablo, donde estaba el desaparecido Hotel Comercio, en el que se alojó Machado en un primer momento tras su llegada a Baeza.

 Nuevo Casino

Al poco tiempo de llegar a Baeza, Machado se traslada a vivir, y con él su madre, a un piso en un inmueble de la calle Gaspar Becerra. Esporádicamente, recibieron las visitas de los hermanos. Desde su balcón, Machado podía contemplar la fachada plateresca del Ayuntamiento, edificio singular declarado en 1917 monumento histórico-artístico.

 Vivienda de la calle Gaspar Becerra

Justo detrás de la escultura de Almahano está el llamado nuevo casino de Baeza, el espacio en el que el poeta ambientó su poema “Del Pasado efímero”.

 Palacio de Jabalquinto

Próximo al instituto en el que Machado impartía clase se levanta este majestuoso edificio, hoy sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía. En él se ha creado un espacio machadiano, presidido por un busto obra de Melchor Zapata.

Santa Iglesia Catedral

En sus paseos solitarios por Baeza, “a solas con mi sombra y con mi pena”, Machado encontró inspiración en la catedral, escenario del poema de la lechuza.

 

Por un ventanal,
entró la lechuza
en la catedral.
San Cristobalón
la quiso espantar,
al ver que bebía
del velón de aceite
de Santa María.
La Virgen habló:
Déjala que beba,
San Cristobalón

 

 Paseo de Antonio Machado

Desde la catedral y callejeando por el casco antiguo se llega a este paseo, un auténtico balcón al valle del Guadalquivir. En este lugar se levanta un busto del poeta, obra del escultor Pablo Serrano, colocado en el interior de un fanal de hormigón.