En la Costa Bermeja francesa, muy cerca de la frontera con España, el atractivo pueblo marinero de Collioure posee el privilegio de albergar el cementerio en el que descansa el poeta Antonio Machado. El gran poeta español encontró aquí un refugio a su huida de la dictadura franquista. Murió en 1939, sólo un mes después de su fuga de una Barcelona que estaba a punto de ser ocupada. Tres días más tarde también fallece su madre, Ana Ruiz. Antonio será enterrado en un nicho cedido por una vecina de Collioure, y su madre en un sitio reservado en el cementerio para personas que no disponían de sepultura. Descansan juntos desde 1958.

Desde entonces, su tumba se ha convertido en un lugar de peregrinación para admiradores del poeta y republicanos españoles. Le dejan numerosos poemas, cartas y hasta pedidos de protección. Todos estos documentos y objetos son resguardados por la Fundación Antonio Machado de Collioure, como una forma de mantener viva su memoria.

Lugares en Collioure

1HOTEL BOUGNOL-QUINTANA

Hotel ya emblemático de Collioure por el que habían pasado muchos pintores conocidos: Survage, Duffy, Matisse…Suele hablarse de pensión Quintana, pero por aquel entonces era ya un hotel, situado en la plaza principal del pueblo.

Aquí se hospedó la familia Machado a su llegada a Collioure el 28 de enero de 1939. En el segundo piso de este hotel al que se accede por una escalera exterior, la señora Quintana les proporcionó dos habitaciones: una para José y su mujer y otra para Don Antonio y su madre.

Desde 1946, una placa de mármol recordando al poeta permanece en la fachada del hotel.

Antonio Machado, poeta español, murió en esta casa el 22 de febrero de 1939.

Actualmente acoge el Espacio Machado, con diferentes actividades para mantener viva la memoria del poeta en la localidad francesa.

2CEMENTERIO MUNICIPAL (Tumba de Antonio Machado)

Desde el hotel Bougnol Quintana, por la actual calle Antonio Machado (en aquel entonces Rue de la Parre), a escasos 300 metros, se sitúa el cementerio de Collioure, donde descansan los restos del poeta y de su madre en una tumba muy sencilla situada nada más entrar al recinto. No puede pasar desapercibida. Sea cual sea la hora del día, siempre hay alguien delante de ella. Está repleta de flores y recuerdos y el buzón colocado por la Fundación en su cabecera rebosa de poemas y cartas de todo tipo.

Incluso, en una noche oscura de 2007, dos mujeres colocaron, en un anonimato total, una cerámica pegada a la lápida, con los últimos versos del poema Retrato.

Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,

me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

3CHÂTEAU ROYAL

El castillo albergaba a republicanos españoles considerados peligrosos y que vivían allí en condiciones todavía más infrahumanas que las de aquellos que por allí pasaban a la deriva después de haberlo perdido todo.

4IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES

Cuando Antonio Machado llegó a Collioure ya había llegado y seguía llegando una multitud de personas que como él huían de España. Hacía frío. Llovía. Iban a la deriva. Nada que ver con el pueblo turístico que se conoce hoy.

Al fondo de la calle principal se divisaba la iglesia del pueblo y a mano derecha del castillo. La iglesia ostentaba en su frontón el lema de la república francesa «Liberté, Égalité, Fraternité» que tanto hubieran querido ver cumplir estos exiliados.

Obra en Collioure

En los pocos días que Antonio Machado residió en Collioure, en un estado de salud muy deteriorado por las condiciones del exilio, no hubo tiempo para dejar un legado literario vinculado a este lugar. Sólo el célebre verso que su hermano José encontró en el bolsillo de su gabán una vez muerto, ese ‘Estos días azules y este sol de la infancia’, que deja constancia de adónde se dirigieron sus últimos pensamientos, cuál fue su última fuente de inspiración poética.

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Vida en Collioure

1875

El pequeño pueblecito francés de Collioure, situado a escasos kilómetros de la frontera con España, fue el escenario de los últimos días de vida del poeta. En su penosa huida hacia el exilio acompañado por su familia, Machado llega a la frontera francesa el 27 de enero de 1939, formando parte del grupo de cientos de miles de españoles que ese día soportan un frío y lluvia intensos para salir del país. Machado y su madre, cansados y enfermos, llegarán a Collioure al día siguiente. Les acompañan José y su mujer. Todos ellos se instalan en el hotel Bougnol-Quintana, un edificio de fachada rosa convertido hoy día en apartamentos.

Será en Collioure, cuna del movimiento pictórico del fauvismo unos años antes, donde Machado encuentre, en parte, la libertad y la tranquilidad perdidas, aunque fuera por poco tiempo. Durante sus últimos días de vida, Machado apenas salió de la pensión. Sólo una vez, en el que sería su último paseo, le pidió a su hermano José que le acompañara a ver el mar. En la playa, sentados en una de las barquitas de los pescadores y mirando hacia el horizonte, Machado exclamó: “¡Quién pudiera vivir allí tras una de esas ventanas, libre ya de toda preocupación!” Al día siguiente, día 18 de febrero, su salud empeoró, por lo que el poeta tuvo ya que guardar cama.

Sólo cuatro días después, el 22 de febrero, Antonio Machado muere en la habitación de la pensión. El pueblo se vuelca entonces con la familia. Para que Machado pudiera recibir sepultura, una vecina prestó un nicho en el tranquilo y sencillo cementerio de la localidad. Milicianos de la Segunda Brigada de Caballería “Andalucía” portaron el féretro del poeta hasta allí, cubierto con la bandera republicana. Manuel se entera del fallecimiento de su hermano en Burgos, donde le había sorprendido el Alzamiento Nacional. Inmediatamente pide permiso para desplazarse hasta Collioure y parte con su mujer. Allí, el mayor de los Machado se encuentra no sólo la tumba de su hermano, sino también la de su madre, que sólo resistió tres días más que Antonio.

1959

Unos años más tarde, después de la Segunda Guerra Mundial que azotó a Francia, se creó en Collioure el Comité de Amigos de Antonio Machado, primera asociación del mundo dedicada a la memoria del poeta. Este Comité decidió dar sepultura propia a Machado y en 1957 se lanzó una suscripción popular para crear un sepulcro para el poeta y su madre. En el llamamiento que hizo en el “Figaro Littéraire” del 12 de octubre de 1957, José María Corredor escribía: “No se trata de levantar un panteón, esto no le gustaría a un hombre que deseaba morir prácticamente desnudo”. Y era cierto: esa es la modestia que ennoblece el gesto y agranda el símbolo. Por ello la tumba del poeta y de su madre es muy sencilla, sin lujo superfluo. Eso sí, está situada en un lugar privilegiado del cementerio de Collioure, en un terreno cedido por el Ayuntamiento.