Quizás estos sean los más conocidos. Dedicados a “Madrid. Baluarte de nuestra guerra de independencia”:

«¡Madrid, Madrid; qué bien tu nombre suena,
rompeolas de todas las Españas!

La tierra se desgarra, el cielo truena,
tú sonríes con plomo en las entrañas»

Estos versos encabezaban un artículo que el poeta escribió en el diario Hora de España.